Un despacho privado puede servir para una mañana de trabajo individual o para una conversación que necesita discreción. Tienes una mesa amplia para el portátil y los documentos, con espacio suficiente para recibir a otra persona sin recurrir a una cafetería.
Para una sesión individual, una consulta o una entrevista, ayuda que el ambiente no se sienta rígido. Podéis empezar en la mesa si hay material que revisar y pasar al sofá cuando la conversación pide una postura más relajada o menos formal.
Si vienes a trabajar solo, la mesa plegable permite separar lo que estás usando de carpetas, muestras o equipos de apoyo. La cocina y el baño están dentro del espacio, de modo que puedes mantener el hilo de una sesión larga sin salir cada poco.
También puedes reservarlo para un encuentro puntual con un cliente o colaborador. Si necesitas un tramo horario muy concreto, conviene escribirnos antes. La disponibilidad por horas se confirma de forma personalizada para que la reserva encaje con el tiempo que realmente necesitas.